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El artista Fernando Hervás cierra su círculo con Bulgaria

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Más de 40 obras inspiradas en la vida y experiencias de Fernando Hervás en Bulgaria componen una gran exposición en su ciudad natal Pinto, Madrid, en la histórica “Casa de la cadena”. La muestra podrá verse del 1de abril al 29 del mismo mes.
La parte principal de la sala acoge 13 cuadros de mediano y gran formato con la bailarina Krasimira Genovska como modelo, una serie de obras sobre mitos como el de Lilith, en el que con una estética erótica y como símbolo de rebeldía vemos al personaje escupiendo la comida que la damos. O la obra que da título a la exposición “SINCRETISMOS”, en la que la frontalidad de la iconografía ortodoxa convive con el cuerpo femenino de Erzulie (diosa reina del vudú) y las manos de Buda. Obras de carácter antropológico en las que la subhumanidad y la sobrehumanidad conviven, algunas con carácter erótico, otras con carácter casi religioso en las que se aprecia claramente el estudio de la iconografía en los años que el autor vivió en Bulgaria. Obras con movimiento y maestría presididas por un cuadro de 2 por 2metros titulado “El ángel y el pájaro”, en el que la condición divina se animaliza por el encierro y el olvido de nuestras creencias. Una obra poética sobre la figura de Federico García Lorca en la que una bailarina con cabeza de toro nos conduce a la celebración de la poesía de Lorca bajo la luna nueva de la noche que lo fusilaron.  La crueldad de una mujer encerrada y observándonos en una habitación asfixiante, donde se intuye la orina en azules en el suelo de la celda contrastando con la paz y serenidad de su mirada.

Destaca “La subasta” cuadro dedicado al desaparecido y gran amigo del artista Ownian Fortounoff, abogado de la “Comisión contra el tráfico de seres humanos” en Bulgaria, con una emotiva dedicatoria y un desgarrador poema a su memoria incluido en el catálogo editado para esta exposición. Una obra durísima pero cargada de belleza en la que se muestran dos mujeres iguales que van a ser vendidas, una reflexión durísima de las realidades escondidas de la sociedad contemporánea.

Dos conmovedores retratos de pacientes de la casa para discapacitados mentales Sveti Vrach de Plovdiv, comienzan la parte de la exposición dedicada a los trabajos que realizó con estos hombres, cerrando este capítulo con obras y estudios muy sentidos sobre Joseph Merrick, el hombre elefante. Reflexiones poéticas sobre las personas diferentes y los centros donde son tratados, encerrados o escondidos.
Un niño en pañales con las primeras deformaciones del cráneo, o un niño sosteniendo una rata ajeno al peligro y sin miedo ni prejuicios, concluyen este capítulo en el que la infancia se muestra casi de manera animal pero sin perder la inocencia y la belleza.

El gueto de Stolipenovo de Plovdiv y el gueto gitano de Chirpan, sus trabajos con los niños de la escuela Cirilo y Metodio de esta última ciudad, nos llevan a la serie «Cajas Negras». Todos están representados en cuadros de pequeño formato, y una colección inspirada en los reportajes fotográficos que el mismo Fernando Hervás fue haciendo durante años en sus clases y su contacto con los niños y sus padres. En palabras del autor: Una traducción de la fotografía a la pintura en la que la mostrar no solo la dureza del entorno, sino también la independencia y el carácter libre de estos niños, como a pesar de la marginalidad a la que están sometidos encuentran los mecanismos para su supervivencia en un entorno hostil.
Textos dedicados a los niños antes mencionados y a los niños del centro de custodia de menores María Luisa de Plovdiv. Un capítulo muy emotivo que cierra esta parte dura pero llena de bonitos recuerdos y esperanza.

En Bulgaria se acentuó la pasión de Hervás por los caballos y esto quedó reflejado en la presentación de la exposición, que se hizo junto a un gran cuadro con una preciosa yegua blanca llamada Luna. El autor estuvo acompañado por personalidades del Ayuntamiento de la ciudad, gente del mundo de la cultura de la danza y el teatro de diferentes ciudades y muchos amigos, teniendo un agradecimiento especial a Elisa Gallardo directora del centro y a Dora Tsvetcova(traductora de la Embajada española en Sofia) que tantas exposiciones inauguró con él en Bulgaria y presente en el acto.
La exposición fue dedicada a su hermano Alfonso Hervás.

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