Cordero Serranía de Cuenca: calidad, territorio y tradición ganadera con identidad propia

La Marca de Calidad pone en valor una carne vinculada a la Serranía de Cuenca, a la ganadería tradicional y a un modelo que apuesta por el origen, la trazabilidad y el futuro del medio rural.
Hay productos que pueden explicarse por sus cualidades gastronómicas y otros que necesitan hablar también del lugar del que proceden. Cordero Serranía de Cuenca pertenece claramente a este segundo grupo. Detrás de la marca hay carne de cordero, pero también ganaderos, pueblos, paisaje, conocimiento transmitido durante generaciones y una manera de entender la ganadería estrechamente ligada a uno de los grandes espacios naturales de la provincia de Cuenca.
La marca agrupa explotaciones ganaderas de la Serranía de Cuenca y establece controles desde el nacimiento del animal hasta la comercialización de la carne. Su objetivo es ofrecer al consumidor un producto diferenciado y reconocible, con garantías de procedencia y trazabilidad.
No se trata únicamente de poner un nombre geográfico en una etiqueta. El origen forma parte de la propia razón de ser del proyecto.
Una carne que comienza en la Serranía
La Serranía de Cuenca es mucho más que el escenario en el que se desarrolla esta actividad ganadera. Es uno de sus principales elementos diferenciadores.
Las explotaciones integradas en la marca proceden de esta comarca, un territorio caracterizado por su riqueza natural y que alberga espacios tan representativos como el Parque Natural de la Serranía de Cuenca, el Nacimiento del Río Cuervo, la Ciudad Encantada o el Ventano del Diablo.
Es precisamente esa vinculación entre producto y territorio la que permite comprender el verdadero significado de Cordero Serranía de Cuenca.
Frente a una alimentación cada vez más globalizada, en la que muchas veces resulta difícil saber qué hay detrás de aquello que llega al plato, la marca propone algo mucho más sencillo y, al mismo tiempo, cada vez más valioso: conocer el origen.
Los animales amparados por la marca proceden de ganaderías extensivas y semiextensivas situadas en la Serranía de Cuenca. Además, las explotaciones deben cumplir las condiciones establecidas en el Reglamento de Uso de la marca.
Más de medio centenar de explotaciones detrás de un proyecto común
Cordero Serranía de Cuenca está impulsado por la Asociación de Productores de Cordero de la Serranía de Cuenca, que reúne a más de medio centenar de explotaciones ganaderas de la comarca.
Este carácter colectivo es una de las grandes fortalezas del proyecto.
Porque defender una marca de estas características significa también defender la actividad de pequeñas y medianas explotaciones, favorecer su viabilidad y mejorar la capacidad de los productores para trasladar al mercado el valor real de aquello que producen.
Entre los propios fines de la asociación se encuentran fomentar la organización del sector ganadero, contribuir a mejorar la rentabilidad y viabilidad de las explotaciones, promocionar los productos amparados por el distintivo y favorecer el desarrollo económico de la comarca.
Por eso, cuando se habla de Cordero Serranía de Cuenca, la conversación va inevitablemente más allá de la gastronomía.
Hablar de esta marca es hablar también de economía rural, de continuidad de las explotaciones ganaderas y de mantener actividad económica en el territorio.
Tradición ganadera con controles actuales
Uno de los valores más interesantes de Cordero Serranía de Cuenca está precisamente en su capacidad para unir dos conceptos que no deberían entenderse como opuestos: tradición y control.
La marca reivindica una forma tradicional de producción ganadera, incluida la presencia de ganadería trashumante, pero la acompaña de un Reglamento de Uso que establece condiciones de identificación, manejo y conservación del producto.
Los animales son identificados durante su primer mes de vida mediante un crotal que permite conocer el código de la explotación de nacimiento. De este modo, la trazabilidad comienza en origen y continúa a lo largo del proceso hasta que la carne llega al punto de venta.
Para el consumidor, esta trazabilidad supone algo especialmente relevante: poder relacionar el producto que compra con una procedencia concreta y con unas condiciones de producción definidas.
El sello de Cordero Serranía de Cuenca se convierte así en una forma sencilla de reconocer la carne amparada por la marca y diferenciarla en el mercado.
El valor de seguir criando ganado
Durante generaciones, la ganadería ha formado parte de la economía y de la vida cotidiana de numerosos municipios de la Serranía.
Mantener esa actividad en el siglo XXI exige, sin embargo, algo más que conservar las costumbres. Exige conseguir que el trabajo del ganadero sea reconocido y que el mercado sea capaz de distinguir un producto vinculado realmente a un territorio y a unas condiciones determinadas.
Ahí cobra especial sentido una iniciativa como Cordero Serranía de Cuenca.
La marca permite construir una identidad común bajo la que productores de la comarca pueden defender y promocionar su carne, buscando una comercialización diferenciada y una calidad constante para el consumidor.
Y detrás de esa estrategia existe una cuestión de fondo: si queremos que siga habiendo ganadería en nuestros pueblos, también es necesario aprender a reconocer y valorar los productos que genera.
Elegir productos ligados al territorio significa que parte del valor económico asociado a su producción permanece conectado con ese mismo territorio.
Del campo a la mesa
La calidad de una carne no empieza cuando entra en una cocina. Empieza mucho antes.
Empieza en la explotación, en la alimentación, en el manejo de los animales, en los controles y en todas aquellas decisiones que determinan cómo se obtiene el producto.
El Reglamento de Uso de Cordero Serranía de Cuenca diferencia, además, entre Lechal Serranía de Cuenca, procedente de animales sacrificados al destete cuya alimentación previa ha sido exclusivamente leche materna, y Cordero Serranía de Cuenca, que después de un mínimo obligatorio de 24 días de lactancia se alimenta con piensos compuestos a base de cereales.
Son características que permiten definir con mayor precisión qué producto se encuentra detrás del distintivo y que aportan transparencia al consumidor.
Una marca que también cuenta la historia de una comarca
En una época en la que conceptos como producto local, trazabilidad o vínculo con el territorio aparecen constantemente en el discurso alimentario, Cordero Serranía de Cuenca representa una realidad que ya existía mucho antes de que esos términos se pusieran de moda: ganaderos criando animales en su comarca y una carne cuya identidad está estrechamente relacionada con el lugar del que procede.
La diferencia está ahora en ser capaces de explicarlo.
Dar visibilidad a Cordero Serranía de Cuenca significa poner nombre y rostro a ese origen, ayudar al consumidor a identificarlo y conseguir que la calidad de la carne vaya acompañada del reconocimiento hacia quienes hacen posible su producción.
Porque detrás de cada explotación hay mucho más que una actividad económica. Hay conocimiento, continuidad generacional y una relación con un territorio que difícilmente puede trasladarse a otro lugar.
Cordero Serranía de Cuenca es, en definitiva, una marca de carne, pero también una forma de reivindicar que el origen importa.
Importa para saber qué compramos. Importa para distinguir la calidad. Importa para apoyar a quienes continúan trabajando en el sector ganadero. Y, sobre todo, importa para que la Serranía de Cuenca siga siendo un territorio vivo, productivo y capaz de hacer de sus propios recursos una oportunidad de futuro.
Sobre Cordero Serranía de Cuenca
Cordero Serranía de Cuenca es una Marca de Calidad promovida por la Asociación de Productores de Cordero de la Serranía de Cuenca. La asociación cuenta con más de 50 explotaciones ganaderas de la comarca y trabaja para diferenciar y promocionar la carne producida bajo las condiciones establecidas en su Reglamento de Uso, garantizando su procedencia y trazabilidad.
Contacto de prensa
Daniel Pérez
Asociación de Productores de Cordero de la Serranía de Cuenca
