María José Borrego Osete, psicóloga: entender nuestras emociones para afrontar los cambios de la vida

La psicóloga María José Borrego Osete aborda el miedo, la incertidumbre y los procesos de cambio desde una perspectiva centrada en la comprensión de las emociones y el autoconocimiento.
Los cambios forman parte de la vida. Algunos se producen de manera esperada y otros llegan sin previo aviso, pero unos y otros pueden generar incertidumbre, miedo, inseguridad o la necesidad de tomar decisiones en circunstancias que no siempre podemos controlar.
Comprender cómo reaccionamos ante estas situaciones y qué papel desempeñan las emociones puede ayudar a observar con mayor claridad aquello que estamos viviendo.
La forma en que interpretamos lo que sucede, las experiencias anteriores y los recursos personales de los que disponemos influyen en nuestra manera de afrontar las diferentes etapas de la vida.
Las emociones como parte de lo que vivimos
Las emociones aparecen vinculadas a las experiencias y circunstancias de cada persona. El miedo puede surgir ante una situación desconocida, la tristeza acompañar determinados procesos de pérdida y la frustración aparecer cuando la realidad no coincide con las expectativas.
Estas respuestas forman parte de la experiencia humana y no siempre pueden evitarse.
Comprenderlas implica observar qué está ocurriendo, qué factores pueden estar influyendo y qué necesidades pueden encontrarse detrás de aquello que sentimos.
Desde la Psicología, esta observación puede contribuir al autoconocimiento y permitir identificar determinados patrones de pensamiento o comportamiento.
No se trata de eliminar las emociones que generan malestar, sino de comprenderlas dentro del contexto en el que aparecen y valorar cómo responder ante ellas.
Cuando el cambio genera incertidumbre
Los procesos de cambio pueden afectar a diferentes ámbitos de la vida: las relaciones personales, la familia, el trabajo, las decisiones profesionales o el paso de una etapa vital a otra.
Incluso cuando un cambio es elegido, abandonar una situación conocida puede generar dudas.
Cuando las circunstancias se producen de manera inesperada, la sensación de incertidumbre puede ser todavía mayor.
Conocer las propias necesidades y reconocer los recursos disponibles puede facilitar la adaptación a una nueva realidad.
El autoconocimiento ante las decisiones
Tomar decisiones en momentos de incertidumbre no siempre resulta sencillo. El miedo a equivocarse, las experiencias anteriores o las expectativas del entorno pueden influir en la manera en que una persona valora las diferentes opciones.
El autoconocimiento permite detenerse y observar estos factores: qué se quiere, qué preocupa, qué se necesita y qué elementos están condicionando una determinada decisión.
Esto no significa tener todas las respuestas. En muchos momentos de la vida, no podemos saber de antemano qué consecuencias tendrá una decisión.
Encontrar un rumbo propio puede consistir precisamente en aprender a tomar decisiones teniendo en cuenta las propias circunstancias, prioridades y valores.
La influencia de las experiencias del pasado
Las experiencias anteriores también forman parte de la manera en que afrontamos el presente.
Determinadas vivencias pueden generar aprendizajes que ayudan a enfrentarse a nuevas situaciones, pero también pueden dejar miedos, inseguridades o patrones de comportamiento que continúan influyendo con el paso del tiempo.
Revisar estas experiencias no significa cambiar el pasado, sino comprender qué relación tienen con la forma actual de interpretar determinadas situaciones y de responder ante ellas.
Esta mirada puede resultar especialmente relevante durante los periodos de transición, cuando las personas se encuentran ante la necesidad de tomar decisiones o construir una nueva etapa.
El mar como metáfora de la experiencia emocional
Esta forma de entender las emociones y los cambios está presente en Entre Mar y Olas. Aprende a navegar tus emociones y encontrar tu propio rumbo, libro de María José Borrego Osete publicado hace unos meses.
La obra utiliza el mar como metáfora de la experiencia emocional. Al igual que ocurre en el océano, existen momentos de calma, pero también aparecen corrientes, tormentas y olas que no siempre pueden controlarse.
La metáfora permite abordar situaciones habituales en diferentes etapas de la vida y reflexionar sobre cómo afrontar aquello que no podemos modificar.
El «oleaje» representa las diferentes emociones y circunstancias que aparecen a lo largo del camino, mientras que la navegación sirve como imagen de los recursos que cada persona puede desarrollar para afrontar esas situaciones.
El libro aborda cuestiones relacionadas con el miedo, la incertidumbre, el autoconocimiento y los cambios vitales.
Más allá de evitar las dificultades
Las pérdidas, los cambios, las decisiones difíciles y las situaciones inesperadas forman parte de diferentes momentos del ciclo vital.
Ante estas circunstancias, no siempre es posible evitar aquello que nos genera malestar.
Comprender qué está ocurriendo y reconocer qué podemos hacer para afrontarlo puede ayudarnos a adaptarnos mejor a la situación.
Aceptar que no todo puede controlarse también forma parte de este proceso.
Diferenciar aquello que podemos cambiar de aquello que escapa a nuestro control puede ayudarnos a establecer prioridades y tomar decisiones.
Desde esta perspectiva, gestionar las emociones no significa controlar todo lo que sentimos, sino aprender a reconocerlas, comprenderlas y saber cómo afrontarlas.
Una mirada psicológica sobre la vida cotidiana
Las cuestiones relacionadas con las emociones están presentes en numerosos ámbitos de la vida cotidiana. Las relaciones, el trabajo, la familia, los cambios personales y las decisiones importantes pueden generar respuestas emocionales que influyen en la forma de actuar.
Por ello, hablar de salud emocional implica también hablar de autoconocimiento, adaptación y capacidad para afrontar diferentes circunstancias.
Comprender una emoción no proporciona necesariamente una respuesta inmediata a una situación, pero puede aportar información para valorar qué está ocurriendo y qué alternativas existen.
Sobre María José Borrego Osete
María José Borrego Osete (Valencia, 7 de agosto de 1978) es psicóloga y escritora. Cuenta con más de 20 años de experiencia profesional en el sector de la salud y con formación e interés en diferentes áreas de la Psicología, entre ellas la Psicología Forense, la Neuropsicología y la investigación.
A lo largo de su trayectoria ha desarrollado una actividad profesional vinculada a distintos ámbitos de la Psicología y, paralelamente, una amplia carrera como escritora, con más de diez libros publicados que abordan diferentes temáticas y géneros.
Como psicóloga y escritora, María José Borrego Osete utiliza un lenguaje accesible para abordar las emociones y los procesos de cambio y acercar la Psicología a experiencias presentes en la vida cotidiana.
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